Zum Geburtstag viel Glück!
Esta no es una entrada cualquiera, o sí... Es una entrada de cumpleaños, una carta de despedida a mis 20.
Comencemos con que tenía mucho tiempo sin escribir en este espacio, creo que de alguna manera me olvidé de el y olvidé esto que tenía por aquí debido a la vida tan agitada que a veces llevamos. Pero, ¿cómo no voy a tener tiempo de escribir? Bueno, esta no es una carta de reclamo hacia mi misma, así que mejor lo dejamos.
A lo largo de mis 20s, atravesé por muchas etapas, muchas de las cuales no me agradaron del todo y fue algo difícil poder llegar a dónde estoy ahorita. En realidad siempre he pensado que no he logrado nada, siempre he sido un poco cruel conmigo misma. Me he juzgado tantas veces, me he castigado tantas veces y me he castigado tanto que he perdido la cuenta. Creo que, los 20s fueron circunstancias difíciles, fue un camino complicado el tratar de encontrarme o tener mis creencias muy presentes, que aún siento que me falta mucho, pero al menos siento que encontré un camino. No me siento tan a la deriva como antes, sin un rumbo qué seguir. Ahora lo tengo todo más definido, sé qué me gustaría hacer al menos en un plazo de 5 años. Tengo una visión de mí más adelante que antes carecía.
Si me pongo a recapacitar, en cada uno de mis años a partir de que cumplí 20, un 10 de octubre de 2015, esto podría llegar a ser un texto tan extenso. Así que, trataré de resumir lo posible. Durante el principio de mis 20s, estaba en una relación que creía que iba a durar toda la vida, que había encontrado a la persona con la que me iba a casar, y he de decir, que aunque no eran mis deseos el formar una familia tradicional (casarme, comprar casa, tener hijos), pienso que, es una idea que tenemos tan arraigada a nosotros mismos que somos de esta generación, que pensé que yo también lo anhelaba o que de alguna manera tenía que cumplirlo. Ni siquiera recuerdo a ciencia cierta de qué manera celebré mis 20 años. De lo que estoy segura es que debió ser con mi entonces novio y con alguna borrachera junto con mis amigos. Me parece que ese cumpleaños no lo celebré familiar, pero he decir que en ese entonces no podía sentirme más lejos de mi familia. Y no es que no quisiera conectar con ellos, unirme a ellos, sino que, me sentía tan apartada de todo, tan ajena a todo lo que me rodeaba. Si bien es cierto que contaba con esos amigos, muchos de los cuales aún conservo, me sentía ajena a todo mi entorno, pero creo que, para poder sentirme conectada con mi entorno, primero tenía que encontrarme a mí. Pero eso es algo que no había visualizado de esa manera, y si te soy sincera, justo en este momento lo estoy descifrando.
Me acuerdo de esa Pauline, comenzando el 3er o 5to semestre de carrera, una carrera que ni siquiera anhelaba, que solo elegí por las preferencias de mi padre. No podía sentirme más perdida con todos dentro de ese espacio, sentía que no conectaba con nadie, que de alguna manera no pertenecía ahí. Una Pauline que, sin darse cuenta, se refugió en alcohol, cigarros y desmadre cada fin de semana. Una Pauline que, de vez en cuando en las borracheras, lloraba con algún amigo porque no tenía amigos, porque se sentía ajena a ese grupo, pero que no sabía con exactitud porqué se sentía así, porqué lloraba. Ella pensaba que lloraba por la falta de amigos, veía a todos los círculos y la manera en que convivían y se preguntaba porqué ella no podía convivir o conectar de la misma manera que ellos. Pero no había descubierto que era porque en realidad eso no era algo que sus más profundos anhelos deseaban. Entonces comenzó a ahogar todas esas cosas en alcohol. Lo único que me hacía mantenerme en la tierra, era esa pareja que tenía, con la cual se sentía tan única, sentía que podía ser ella, que al fin había encontrado alguien tan similar a ella y que compartían tantos gustos. Claro, muchos de esos gustos fueron adquiridos de él, pero bueno, creo que así son las relaciones con las personas. Esa Pauline que se soltaba llorando por cualquier cosa, por cualquier mínimo comentario hacia su persona que hicieran, y que no entendía porqué no podía contener las ganas de llorar de desbordarse, se sentía tan incomprendida, de verdad nadie la entendía, pero es que ni ella misma podía entenderse. Una Pauline que creía que era un problema para todos, y es que como no lo iba a creer así, si ella misma no tenía el mínimo aprecio por si misma. Siempre se sintió inferior, siempre se reprimió. Nunca hablaba de lo que le gustaba ni lo que podría llegar a ser, porque en realidad no lo sabía, pero tampoco se daba el tiempo de averiguarlo, ya que creía que algo la limitaba, algo dentro de ella no la dejaba explorarse y explorar el mundo. Nunca se le va a olvidar, la vez que sentía con tanta necesidad las ganas de aprender piano, y que fue a audicionar pero que por su nulo talento y falta de entonación, aunque no estoy segura si era falta de entonación, mas bien creo que era la vergüenza a alzar la voz, ya que cada vez que la alzaba esta se quebraba. Vale ya, retomando, esa vez que fue con el maestro y no supo entonar nada, ni siquiera tocar una escala y claramente no la seleccionaron. Y es que, cuando alguien le decía que no podía o se le cerraba una puerta, ella de verdad creía que era así, y no lo volvía a intentar jamás. Entonces, ese deseo se reprimía cada vez más.
De verdad se preguntaba, porqué no podía ser especial, porqué no podía tener ese algo como los demás (sin saber que ya lo tenía). Y era ese mismo sentimiento, el que provocaba que fuera tan retraída, tan ajena a todo. Quien diría que la Pauline de ese entonces era incapaz de socializar sin alcohol en sus venas, porque claro, cuando bebía se convertía en el alma de la fiesta y la mejor conversadora. Pero sin una pizca de alcohol, carecía de todo eso. Solo con el alcohol era capaz de liberar una parte de su ser, pero a la vez también desencerraba a un monstruo encarcelado en lo mas recóndito de su ser. En realidad siempre le gustó la música, el arte, las películas, ciertos videojuegos, los temas sociales, las matemáticas, las manualidades, los temas sociales, entre otras cosas, pero creía que carecía de gustos propios. Ya que su interior se encargo de sabotearla, de hacerle pensar que no tenía nada de eso, que no tenía un valor en lo absoluto. Se menosprecio tanto que se hizo tanto daño a ella misma, sin saber que la respuesta era solo ser mas amable con ella misma y aceptarse. Ojalá pudiera encontrar el momento en el que se convenció de todo eso, pero eso no se encuentra en sus 20s, eso es algo mas remoto, mas antiguo. Esa Pauline, nunca hablaba de sus sentimientos, nunca expresaba sus ideas, no tenía una voz. Esa voz interior se encontraba apagada, y no puede haber una voz exterior sin una interior. Y tampoco puede haber una liberación con tanta contención. Pero sí que puede haber una explosión, que era lo que sucedía cada vez que bebía. Solo así podía liberar todo eso que estaba encarcelado en su interior, pero solo a medias.
Por eso, cuando terminó su relación, sintió que una parte de ella se murió (figurativamente), sentía que todo se le escapaba de las manos. Porque fue como si le arrebataran una parte de su ser, alguien con quien podía ser ella a medias. Ya no tendría con quien platicar sobre sus problemas, sobre sus cosas triviales y su día a día, ya no iba a compartir con alguien los mismos gustos que creía que también eran de ella, y en parte sí. Todas las personas dejan algo de ellas en nosotros. Por eso sintió que se moría y fue tan fuerte para ella, y eso que todo transcurrió cuando apenas tenía 22 años. Después de eso, entró en crisis y descubrió lo que era la ansiedad, le puso un nombre a todo eso que venía sintiendo en su pecho. Descubrió lo que era un ataque de ansiedad. Y empezó una de las etapas más difíciles de sus 20s, el aprender a convivir con esos monstruos interiores que ya no podían contenerse más y tenían que salir de alguna manera. Una reacción de alerta se despertó en su ser, pero ella no entendía porqué le sucedía, lo único que podía hacer era tratar de apaciguar esas sensaciones. Y así fue como comenzó el proceso de terapia y medicación. Mucha terapia al mes y uno que otro clonazepam también.
Entendió como se llamaba eso, trastorno de ansiedad generalizado y depresión, pero no entendió que lo desencadenó. Primero tenía que entender qué era lo que le pasaba, y su psicóloga le ayudó muy bien. Cuando creyó que todo iba mejor y que ya podía controlarse mejor, conoció al declive de su vida, a la persona más dañina para ella que se pudo encontrar, alguien que se aprovechó de esa persona que no sabía lo que quería de su vida y que nunca hacia nada por defenderse, que siempre se quedaba callada y la pisoteaban, alguien que estaba dispuesta a entregar su vida entera por amor y darlo todo. Se topó con la peor persona que se puede encontrar alguien como ella, y claramente esta se aprovechó. De alguna manera, esto fue muy traumático para ella, pero ella también se encontraba en un extremo de represión así como su opresor se encontraba en un extremo de narcisismo.
Creo que a final de cuentas, todos los extremos son malos, y que así debía suceder para que ella pudiera encontrar mas respuestas y pudiera darse cuenta de todo lo que había dejado pasar a lo largo de su vida. Ese evento hizo que abriera los ojos y empezara a tomar las riendas de su vida. Por eso, mas que estar arrepentida, creo que era algo que tenía que pasar para poder aprender más en este camino que llamamos vida. Porque sin nada de eso, no estaría aquí escribiendo esto.
Pero bueno basta de hablar en 3era persona. No todo fue malo al rededor de mis 20s, si bien, hubo muchas cosas difíciles de afrontar, también estuvo lleno de buenos recuerdos y alegrías. Buenas compañías que estuvieron conmigo, buenos amigos que descubrí en el camino y muchas personas que siempre estuvieron al lado mío apoyándome. Muchas salidas que disfruté tanto, lugares que visité y descubrí. Personas que ya no están pero que me dejaron grandes enseñanzas y uno que otro gusto. De igual manera, terminé una carrera, que si bien no me gustaba, me hizo darme cuenta que puedo terminar las cosas y no dejarlas a medias como siempre. Porque eso es algo que quiero cambiar ahora en mis 30s, el lograr enfocarme más y poder cumplir lo que me propongo sin abandonarlo y dejarlo a medias, pero vamos paso por paso. Me titulé, trabajé, exploré, me encontré, me conocí, avancé.
También conocí a una persona que me hizo ver el mundo de una manera totalmente diferente, que me enseñó que la vida no solo comienza a los 20s y se acaba a los 25, que también se puede comenzar después y que las edades y el tiempo solo es algo que nuestra especie estableció. Que todavía podemos ser curiosos a nuestra edad y que seguir aprendiendo constantemente también es parte de la vida, que a pesar de que ya había empezado de 0 anteriormente, me hizo aprender que eso no es negativo. Nunca es tarde para empezar otra vez, por más trillado que se escuche, pero es verdad. Me hizo conectar con ese yo curioso que tenía escondido y que olvidaba que ahí se encontraba, con esas ganas de comerme al mundo y de llenarme de conocimiento. Porque siempre me gustó aprender cosas nuevas, idiomas, arte, ciencia, pero simplemente lo había olvidado o me puse una barrera para pensar que no podía hacerlo ya. Porque siempre se nos dice que la vida empieza a los 18 y de inmediato tienes que lograr "algo". Ahora ya veo que no es así, y es aquí donde nos encontramos. De verdad, estoy enteramente agradecida con ese alguien, que después de esos dos primeros amores, ahora puedo afirmar que es el amor más bonito que he tenido y que si por algún motivo no estamos juntos adelante, lo seguiré conservando de esa manera.
Es por eso que me encuentro aquí, haciendo esta carta a la vida, para despedir mis 20s y agradecer por todo lo que me trajeron, pero que también quiero que se lleven. Dejar todo eso atrás y dejarme encaminar hacia el otro gran camino, porque si bien, el tiempo es arbitrario, no puedo dejar de sentir que esta es una despedida, que una parte de mi se queda atrás. Mi mente ya no es la misma que hace 6 meses, mucho menos que hace 10 años. De verdad me siento tan feliz de poder pensar de la manera en que lo hago en estos momentos, de la manera en que veo la vida. Ya no me siento tan apagada, tan depresiva, tan negativa. De verdad que siento que hay una chispa en mi interior. He aprendido a convivir con los demonios y también a aplacarlos, ya no soy tan explosiva como antes, ya no me desbordo tanto como antes, pero también sé que todavía me falta mucho por aprender. Ahora sé, que gran parte de lo que tenía que iluminarse, era el que tenía que aceptarme a mí misma para poder encajar con lo demás. Que tenía que dejar de menospreciarme y pensar que no había hecho nada o que no era nadie. Ahora sé que soy alguien y ese alguien quiere seguir en esta vida. Quiere aprender cosas nuevas, quiere hacer lo que le gusta, quiere llenarse de cosas buenas, quiere decir lo que piensa y siente. Sigo teniendo ese temor por hablar, ese nerviosismo aún persiste, pero cada vez es menos, y sé que en algún punto ya no será igual. Soy otra persona, con otras convicciones, otra mentalidad, y esto cada vez me agrada más. Quien diría que solo tendrían que pasar 30 años de mi vida para empezar a descubrirlo, pero me alegro de que haya sucedido, me alegro de haber despertado y no seguir en modo automático como antes lo estaba haciendo, solo sobreviviendo. Ahora puedo decir que, ya me conozco mas, ya sé definir de una mejor manera qué me gusta y que no me gusta. Estaba asustada, justo como dice la canción de Coldplay que estoy escuchando en estos momentos, sigo asustada, pero cada vez menos, cada vez se siente menos el peso que llevaba cargando en mi espalda. Todo valió la pena, todo vale la pena, vivir vale la pena. Me alegro de no haber cometido algo irreversible en el pasado, porque vaya que lo llegué a pensar, llegué a querer terminar con mi vida. Pero aquí sigo, y me siento mas que agradecida con eso.
Finalmente, me despido de todas esas cosa que ya no quiero seguir arrastrando o cargando conmigo, todos esos recuerdos que fueron alguna vez un tormento. No quiero olvidarme de ellos, porque por ellos es que me encuentro aquí, pero sí quiero que dejen de ser una carga pesada. Que estos 30s sean una nueva etapa de mi vida, sean un nuevo comienzo, un comienzo de nuevos hábitos, de poder dejar atrás todas esas cosas que no me gustaban como: el no terminar algo, el no ser tan responsable, el miedo a hablar, el miedo a preguntar, las mentiras que tuve que decir para poder justificarme, el no ser tan organizada, ser tan procastinadora, el beber en exceso sin control, el fumar en exceso sin control, el querer aturdirme de alguna manera para suprimir. YA NO, eso lo dejo en los 20s, desde ahora quiero ser alguien distinto, aunque ya lo soy, pero de eso me encargaré de construirlo día a día. Porque ahora sé, que soy alguien que puede y va a lograr hacerlo. Pero como dice Hello Seahorse, "talvez nunca entenderemos porque estamos aquí, la gente muere las cosas pasan así, y si mañana ya no existo, quiero poder decir POR LO MENOS LO CONSEGUÍ". Y sí, lo quiero conseguir, quiero cumplir mis sueños, quiero ser investigadora, terminar mi carrera de psicología, incluso de sociología, quiero ser una persona con otras creencias, otras convicciones. Lo voy a vivir, no por un seguro lo voy a conseguir.
Adiós a todo eso que quiero dejar atrás de mis 20s, me despido de todo amablemente y con cariño, lo abrazo, me abrazo. Abrazo a mi yo de hace 10 años, de hace 5, de hace 2, de ayer. Me abrazo fuertemente y me acepto fuertemente. Ahora puedo estar conmigo misma y puedo decir que me gusta la persona que soy ahora, con todos mis defectos y virtudes, pero poco a poco iré cambiando esos defectos o mejorándolos, porque yo sé que no dejaré de tenerlos pero también sé que puedo cambiar mi realidad y mi perspectiva de la vida, y que si algo no me gusta puedo corregirlo, porque yo sé que soy capaz de eso y mucho mas, ya no me menospreciaré mas, me acepto con todas esas cosas y cada una de ellas.. Y termino con otra frase de unas canciones favoritas... "Sé muy bien que hay que abrir los ojos, siempre atento con otro pensar". Y sí, siempre hay que tener una mente abierta ante todo, el pensar es evolucionar. Y hoy comienza una nueva evolución para mí, un nuevo comenzar.
ADIÓS PAULINE DEL 2015 CON 20 AÑOS. BIENVENIDOS SEAN LOS 30!!!!!!!!!!!!!!!!11
GUÍAME QUETZAL.
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