La vida no es una broma, a veces.
La vida no es una broma, después de todo, no todo el tiempo.
La vida a veces se siente bien, a veces vives, a veces sientes, a veces sientes que existes.
Recuerdo ese día en el concierto de Caifanes; como canté, como bailé. Me la pasé tan bien.
No tengo ninguna queja, y eso es raro, me sentía plena, me sentía viva, me sentía bien.
Y es que no todo tiene que ser malo siempre, las sensaciones bonitas también pasan. Pero, no estoy tan acostumbrada a escribir una sensación de felicidad mas que de desolación y decepción, Estoy más acostumbrada a lo triste, a lo trágico. Y uno a veces piensa que está bien, pero no, porque todo lo malo tiene que estar bien. Si a final de cuentas estamos hechos de todo eso, de lo bueno, lo malo, de lo que nadie quiere sentir y aun así persiste, No todo lo malo es bueno, pero lo bueno a veces es malo.
Hagamos fiesta cuando nos sentimos bien, no solo lo malo. Hagamos fiesta de cada emoción que sentimos.
Mejor sintamos, no dejemos nada.
Comentarios
Publicar un comentario